¿Quieres dar un salto cualitativo en tu formación y especializarte en técnicas novedosas accediendo a nuestro curso de terapias regenerativas

La obtención, procesamiento y aplicación de plasma rico en plaquetas (PRP) es solo una de las técnicas más innovadoras – y beneficiosas –  sobre terapias regenerativas que existen para el sector de la dermoestética facial y corporal, así como en otras áreas clínicas. 

Por ello, en las siguientes líneas detallamos algunas claves sobre técnicas como la carboxiterapia o el PRP para tratamientos faciales. ¡Presta atención!

El PRP facial se impone como tratamiento regenerativo

Para obtener, procesar y aplicar PRP, el especialista extrae sangre del brazo del paciente. Una vez realizada la extracción, la sangre se introduce en una máquina específica que se encarga de centrifugarla para separar el plasma, que se inyecta en la zona a tratar. Pero, ¿cómo funciona el tratamiento?

Pues bien, el plasma se compone de plaquetas en cuyo interior están unas pequeñas fracciones proteicas que actúan como estimuladores de crecimiento. Estos, a su vez, cuando se introducen en la piel del paciente, se adhieren a los fibroblastos provocando el crecimiento y regeneración de las células de colágeno y de la elastina. Como resultado, rejuvenece el rostro del paciente. 

Carboxiterapia: un tratamiento todoterreno al servicio de la salud y belleza de la piel

Otra alternativa que no solo tiene fines rejuvenecedores, sino que trata la grasa localizada, la flacidez o las ojeras, es la carboxiterapia. 

Este tratamiento estético consiste en la aplicación de inyecciones de gas carbónico por debajo de la piel para eliminar imperfecciones como estrías, celulitis o flacidez en la piel. El aliado básico para poner en marcha el tratamiento es el gas carbónico que, inyectado, estimula la circulación celular y la oxigenación de los tejidos. 

Por tanto, no solo se utiliza para procedimientos de belleza facial aumentando la producción de colágeno, sino corporales, destruyendo eficaz y rápidamente las células de grasa.

Además, con la carboxiterapia también se pueden tratar problemas médicos como cicatrices o psoriasis. 

En definitiva, hablamos de técnicas sencillas y poco invasivas que, sin embargo, proporcionan extraordinarios resultados en términos de salud y belleza facial y corporal.

Con todo, no olvides que, aunque este tipo de terapias de rejuvenecimiento se basan en técnicas sencillas, deben aplicarse exclusivamente por profesional cualificado para garantizar la seguridad del paciente y la eficacia del procedimiento. Así que no lo dudes y ponte en nuestras manos para dar un impulso definitivo a tu carrera profesional. Desde Formacurae, te ayudamos a enriquecer tu currículum.